viernes, 23 de septiembre de 2011

Comunicación virtual


Jecomoria dice:

Hola

Valentina dice:

Dado que toque y toque la puerta, pero nadie me quiso abrir decidí dejar mi Messenger pues necesito ayuda.

Jecomoria dice:

Hola, maría maría acabo de encontrar tu dirección. En tu nota puedo ver que necesitas de mi, pero realmente no se en que te puedo ayudar

Valentina dice:

Necesito de tu ayuda. Podría ir a tu casa?

Jecomoria dice:

Realmente en este momento me encuentro ocupado para atender una visita, con mucho gusto aunque no crea que

Te pueda ayudar dime

Valentina dice:

Tiene que personalmente. Por favor necesito que nos veamos!

La verdad iba caminando por tu casa y me llamo mucho la atención la apariencia de tu esta, así que pregunte, pero me dijeron que lo mejor era que no averiguara nadie, que quien vivía ahí era una persona bastante extraña. Por eso me dio más curiosidad y decidí buscarte.

Jecomoria dice:

Si, es verdad lo que dice la gente, quizá no se a bueno que hablemos. No creo que te pueda ayudar, de todas maneras acepte tu invitación al chat porque me pareció raro que alguien quisiera hablarme. en tus manos esta tomar ese riesgo, además créeme que es mejor que hablemos por este medio.

Valentina dice:

Está bien hablemos por chat. Cuéntame de ti, hasta donde sé me han dicho que te llamas Lvier!

Jecomoria dice:

si, ese es mi nombre pero mejor dime Jecomoria, ese es mi nombre. Mejor cuéntame de ti que es lo que necesitas, no entiendo porque si te dan malas referencias insistes en conocerme.

Valentina dice:

No se tu casa me llamo mucho la atención, no entiendo pero algo me hizo buscar a quine viviera ahí, no puedo explicar porque, algo dentro de mí me dijo que te buscara, no sé cómo explicarlo.

Jecomoria dice:

Está bien, sé que es sentir esa sensación.

Cuéntame que estabas haciendo cerca a mi casa en el norte de ñ

La ciudad

Valentina dice:

Nada estaba caminando, me gusta estar sola sin que nadie me moleste y saliendo de mi casa es la única forma de estar tranquila.

Jecomoria dice:

Yo encuentro mi tranquilidad estando en casa.

Para mi es más molesto tener que oír las críticas de todos cuando salgo

Valentina dice:

En mi casa me toca hablar con mi nana o con mis papas cuando no están de viaje l verdad me da mucha pereza. Trabajas, estudias a qué te dedicas?

Jecomoria dice:

Qué lindo eso, yo no tengo padre ellos murieron. Dedicarme a nada, realmente no se a que dedicarme. Te cuento algo? no sé por qué no te llamado la atención mi nombre Jecomoria. De igual manera te contare ese nombre traduce justiciero de los ecos en mi memoria, no se eso te de una idea

La verdad es que no sé quién soy, ni cuál es mi misión

Valentina dice:

¿No entiendo?, te pusiste de nombre Jecomoria porque te sientes identificada con este?

Jecomoria dice:

Si, algo. Lo que pasa es que no sé si es mi imaginario pero cuando veo a las personas a los ojos puedo percibir sus energías. No sé si notaste que   en la entrada a mi casa hay dos leones ellos cimbran vida en las noches, son quienes me cuidan y cuidan las almas del jardín los pequeños.

Valentina dice:

Enserio que casualidad, yo tengo un sexto sentido que he desarrollado desde muy pequeña. Muchos años lo había mantenido en secreto hasta ahora que mis padres me llevaron al psicólogo porque piensan que me volví "rara" o algo así. Me siento como si estuviese loca, pero que hago veo espíritus todo el tiempo no dejo de verlos nunca.

Jecomoria dice:

Realmente a mi me pasa lo mismo, conocerte y esa sensación que tuviste para contactarme tenía que tener una razón, ahora si me dan ganas de conocerte pero no sé si sea bueno, no sé que pueda ver en tus ojos y no me gustaría que terminaras siendo parte del jardín. Cuéntame más de ti cuántos años tienes? como has manejado todo esto con las personas, realmente yo no salgo de mi casa es por esa razón

No me agrada que las personas hablen mal de mí.

Valentina dice:

¿Parte de jardín no entiendo?

Jecomoria dice:

Afuera de mi casa hay un jardín en donde están todas las almas en pena, las almas que aun no logran despedirse de este mundo. Son almas de personas que han muerto de manera injusta. Un día te lo muestro

Valentina dice:

Tú podrías ayudarme! 

Tengo que desconectarme ya, debo bajar a comer. Podrías meterte a msn mañana en la tarde?

Jecomoria  dice:

si está bien, a eso de las 6mp me conecto realmente si quisiera saber más de ti.

   Haber encontrado una persona que al parecer se encuentra viviendo la misma situación con respecto a sus dones me hace sentir mejor. Sé que no es fácil enfrentarse  a esta sociedad cuando eres algo extraño y más aun cuando te tildan de raro.


   María María se ve que es una niña pequeña por su manera de hablar, se que tendernos una buena relación, presiento que de ella poder aprender muchas cosas, tanto así que ya no me siento tan mal por ser como soy, espero que al verme si algún día nos vemos no se asuste, aun que la verdad no quisiera verla, creo que el hablar por un chat me hace expresar mejor, siento que puedo ser quien soy, sin tener que aparentar, sin tener que reprimir mis pensamientos, me agrada tener una amiga en vida, una que sea de aspecto real, quisiera aprender mucho de ella, aprender de sus capacidades de poder ve las almas fuera del jardín, poder enfrentar las críticas de la sociedad, no veo la hora de volver a hablar con ella, es que quedamos tan inconclusos, no se cuentos años tiene, no sé cómo es manejar sus dones. Tengo tantas preguntas para ella que no veo la hora de poder conectarme y encontrarla en línea.



jueves, 15 de septiembre de 2011

Más que una simple voz de la conciencia.



















Un poco agobiado Jecomoria había decidido renunciar por completo al jardín Los Pequeños, en este momento él se encontraba en un estado emocional poco estable, no quería que nadie le preguntara nada, no quería seguir escuchando los murmullos de las gentes cuando lo veían pasar, no quería ser mas el extraño de la ciudad.



Jecomoria, encerrado en su casa tan solo se dedico a escribir, llenaba las páginas de su cuaderno, básicamente era como si se estuviera desatrasando, pero esta vez sus escritos no eran tan solo el registro de sus visiones, eran más los deseos y recuerdos de sus padres.



La anciana quien era su única amiga se encontraba frente a él sin decir una sola palabra.

El ambiente estaba un poco tenso, la anciana un poco incomoda por qué no sabía con exactitud como tomaría Jecomoria lo que tenía por decirle, ella en su mente imaginabas las miles de reacciones que su noticia le podía causar a él.



Para ella era un poco difícil explicarle porque era ella quien sabía todas esas cosas, pero prefirió no darle importancia, considerando que ese no era el momento. Unas cuantas horas más tarde la anciana perturba por completo el silencio eterno que los rodeaba, Tosía como si estuviera a punto de morir, pero eso no era más que una estrategia para que Jecomoria no se lamentara más con sus recuerdos, ella sabía que tenía que hacer algo para cambiar esa actitud en él, ella sabía que si permitía que Jecomoria quedara totalmente decepcionado de la vida se perdería mucho, se perdería el trayecto de la historia y su interés en llegar al jardín, sabía que si no encontraba la manera de motivarlo ella también quedaría perdida.



El gabán, el sombrero y su cuaderno eran lo único que le podían ayudar a la anciana ese momento para que Jecomoria reaccionara, era mentirle un poco con respecto a lo sobrenatural,  era asegurarle que ella también había tenido poderes y que estaba perdida en este mundo por no saber aprovecharlos.



Era el momento de revelar los poderes de sus cosas, era el momento de explicarle por que de la nada el presentaba ese gusto al vestir. Ella sabía que si no mentía Jecomoria cambiaria por completo, trataría de ser una persona normal en esta ciudad y desviaría por completo el rumbo de su destino.  



Para lograr su objetivo la anciana tuvo que mentir, pero no decía nada en concreto, su plan era engañar a Jecomoria,  dejar que su imaginario lo guiara que cambiara de postura, que no renunciara a esos dones que negaba a explotar y conocer.


Este es el momento que en que tu vida por fin tendrá sentido, es el momento de que demuestres que no estás loco, que eres más sabio que los demás que dicen estar en el mundo correcto, no te olvides que el cuaderno es un portal, aun no lo sabes, pero ese es el destino de tus padres, es el destino de las personas a las que quieres juzgar.

Esas eran las palabras que la anciana quería decir en voz alta, pero algo se lo impedía, por lo que decidió hacerle entender mediante pistas que su vestimenta, sus ojos y objetos tenían un poder, un poder que ella no dejaría perder.